El eje cerebro-intestino (C-I) es una conexión biológica estrecha entre el sistema nervioso central (SNC) y el sistema digestivo, que ha recibido mucha atención
reciente debido a su impacto significativo en la salud mental. En este artículo, te explicaremos cómo el microbioma intestinal puede influir en el ansia y los márgenes
de humor, lo cual podría ser especialmente relevante para los residentes de Puerto Rico.
Los humanos tienen una multitud de bacterias en su cuerpo, con la mayor concentración en el intestino. El microbioma es un ecosistema complejo que incluye millones de
bacterias diferentes, cada una con características y funciones únicas. La composición específica de tu microbioma depende de factores como la dieta, el estilo de vida,
la exposición a antibióticos y otros factores ambientales.
La investigación reciente ha sugerido que el microbioma intestinal puede tener un papel importante en el desarrollo y el tratamiento del ansia y los márgenes de humor.
Esto se debe en parte a la producción de químicos como neurotransmisores y hormonas por parte de las bacterias del microbioma, que pueden llegar al SNC a través del eje
cerebro-intestino.
La serotonina es un neurotransmisor importante que ha sido asociado con el humor positivo y la tranquilidad emocional. Alrededor del 90% de la serotonina en el cuerpo
humano se produce en el intestino, lo cual hace que este órgano sea conocido como el "segundo cerebro". Las bacterias del microbioma pueden producir y metabolizar la
serotonina, y una composición desequilibrada de este ecosistema puede tener un impacto negativo en la producción de esta molécula. Por ejemplo, una dieta alta en
azúcares refinados y grasas saturadas ha sido asociada con una reducción de la diversidad del microbioma y una disminución en el nivel de serotonina.
La dopamina es otra molécula importante que puede estar relacionada con el humor y el comportamiento. Los estudios han mostrado que las bacterias del microbioma pueden
producir dopamina, lo cual podría tener un impacto en la sensación de placer y satisfacción. Una composición desequilibrada del microbioma puede hacer que la producción
de dopamina sea deficiente, lo cual podría contribuir al desarrollo de trastornos mentales como la depresión y el estrés crónico.
La acetilcolina es una molécula neuronal importante que está involucrada en la memoria y la atención. Las bacterias del microbioma pueden producir esta molécula y, de
nuevo, una composición desequilibrada puede tener un impacto negativo. Por ejemplo, una dieta baja en fibras y alta en grasas saturadas ha sido asociada con una
reducción en la producción de acetilcolina por parte del microbioma.
La investigación también ha sugerido que el microbioma intestinal puede tener un impacto directo en el sistema nervioso central, a través de la activación de neuronas
sensitivas al estrés en el intestino. Estas neuronas pueden enviar señales al SNC y causar una respuesta de estrés crónico, lo cual puede contribuir al desarrollo de
trastornos mentales como la ansiedad y la depresión.
La investigación ha mostrado que el microbioma intestinal también puede tener un impacto en la respuesta al estrés. Por ejemplo, estudios han mostrado que una dieta
alta en fibras puede reducir la respuesta al estrés y mejorar los márgenes de humor, mientras que una dieta alta en azúcares refinados y grasas saturadas puede tener un
impacto negativo.
También se ha sugerido que el microbioma intestinal puede tener un papel importante en la respuesta al tratamiento de trastornos mentales. Por ejemplo, la
administración de probióticos (bacterias beneficiosas) ha sido asociada con una reducción del ansia y mejoramiento de los márgenes de humor.
En Puerto Rico, la investigación sobre el microbioma intestinal está en un estado precoz pero progresivo. Sin embargo, la información disponible sugiere que las
personas en este país pueden tener una dieta alta en azúcares refinados y grasas saturadas, lo cual podría tener un impacto negativo en el microbioma intestinal y el
estado mental. Por ejemplo, una encuesta nacional de Puerto Rico mostró que la mayoría de los residentes consumen diets alta en grasas saturadas y azúcares refinados,
lo cual podría contribuir a la disminución de la diversidad del microbioma intestinal.
En resumen, el microbioma intestinal es un ecosistema complejo que puede tener un impacto significativo en el ansia y los márgenes de humor. La investigación sugiere
que una dieta alta en azúcares refinados y grasas saturadas puede tener un impacto negativo en la composición del microbioma intestinal y, por lo tanto, en el estado
mental. Por lo tanto, es importante mantener una dieta equilibrada y diversa para promover una salud mental sana y una diversidad del microbioma intestinal saludable.

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